Los Grupos islamistas deben cesar las actividades de incitación a la violencia sectaria; la protección de los cristianos es una responsabilidad absoluta del Estado

Miércoles 7 de agosto de 2013

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Fuente: CIHRS.

Fecha: 7 de agosto de 2013.

Palabras claves: Egipto, Derechos humanos, Hermandad Musulmana.

Las organizaciones abajo firmantes desean expresar su profunda preocupación respecto de la creciente violencia que ha escogido como blanco a los cristianos y a sus Iglesias después de los levantamientos ocurridos el 30 de junio. Estas organizaciones enérgicamente condenan la retórica empleada por los dirigentes de la Hermandad Musulmana y por sus aliados que incluye acciones claras de incitación a la violencia y el odio religioso a fin de alcanzar beneficios políticos sin que les importe las serias repercusiones que dicha retórica puede tener para con la paz en Egipto.

Las organizaciones abajo firmantes denuncian igualmente la persistente negligencia de instituciones del estado a la hora de brindar una necesaria protección a los ciudadanos cristianos, a fin de que puedan enfrentar con decisión los ataques sectarios, y aplicar la ley hacienda que los responsables de estos actos de violencia sectaria tengan que rendir cuentas por sus acciones que se han producido en diferentes provincias del país. Esta negligencia pone al desnudo el hecho que el patrón de impunidad que se propagó durante la administración de Mubarak y que existió durante todo el mandato de la Hermandad Musulmana sigue aún existiendo hasta nuestros días actuales, incluso después que ambos regímenes han sido derrocados.

Informes recibidos desde la porción norte del Sinai revelan que efectivos militares y fuerzas de la policía continúan dando muestras de ser incapaces de brindar una adecuada protección a los civiles – tanto musulmanes como cristianos- ante los actos de violencia, intimidación y terrorismo realizados por grupos armadas de extremistas islámicos. Entre los ciudadanos cristianos que han resultado blanco de los asesinatos y los secuestros se encuentra el sacerdote Entre los ciudadanos cristianos que han resultado blanco de los asesinatos y los secuestros se encuentra el sacerdote Mina Aboud Sharoubim, quien resultara secuestrado y solo fue liberado después que su familia pagara el rescate requerido así como el ciudadano cristiano Magdi Lamaai, que fue asesinado después que su familia no pudo pagar la suma de rescate que habían exigido para su liberación. Mina Matry Shouqi también fue secuestrado sin embargo lo liberaron después que sus familiares pagaron la suma de rescate que habían exigido. Así mismo se reporta que un gran número de cristianos del norte del Sinai han sido desalojados, ya que se ven obligados a escapar de las continuas amenazas contra sus vidas. Las iglesias han permanecido cerradas durante gran parte del tiempo debido a los temores de ser atacados, ya que ni la policía ni el ejército les ha brindado la requerida protección.

En el oriental pueblo de Beni Ahmed, ubicado en la provincia de Minya, las instituciones estatales y las fuerzas de seguridad se han abstenido claramente de realizar cualquier intervención para poner fin a las tensiones sectarias entre los residentes del pueblo, en su mayoría cristianos y los seguidores del depuesto presidente Mohamed Morsi provenientes de aldeas cercanas, y que han tenido una escalada durante todo un mes.

Esta negligencia hizo que los residentes de esas aldeas rodearan y atacaran Beni Ahmed el 13 de agosto. Se produjeron enfrentamientos entre ambas partes, sin embargo la policía solo intervino dos horas más tardes. A pesar que la policía aseguró la iglesia del pueblo, no se ocuparon de evitar ataques contra la propiedad privada, incluidas casas, autos y tiendas.

La organizaciones que aparecen como signatarias en la parte inferior de este documento toman nota de los efectos destructivos tanto de la retórica sectaria utilizada por algunos islamistas para incitar en contra de los cristianos como de la negligencia demostrada por las fuerzas de seguridad a la hora de brindar protección a estos ciudadanos. Por lo tanto, insistimos en que el ministerio público debe cumplir con su deber de enjuiciar a los culpables de delitos de violencia sectaria y llevarlos ante los tribunales. Además queremos destacar la necesidad de brindar una adecuada protección a los testigos de estos delitos.

Esto resulta de particular importancia ya que uno de los testigos de un asesinato sectario ocurrido en Asyut el 30 de junio fue secuestrado pocos días más tarde después de haber brindado declaración ante la fiscalía nacional; se considera que sus secuestradores son miembros de al-Jama’a al-Islameyya. Apareció días más tarde en un lado de la carretera y su cuerpo presentaba señales de tortura.

A la luz de la probabilidad de un incremento en los actos de violencia sectaria, las organizaciones abajo firmantes demandan lo siguiente:

- Los grupos islamistas deben rechazar la violencia, poner fin a toda forma de discurso que incite a la violencia o al odio por causas de religión y condenas a aquellos involucrados en dichas acciones.

- El estado y sus instituciones relevantes deben enjuiciar a los culpable de estos actos de violencia sectaria así como los que participen en acciones de incitación a esta violencia y asegurar que se les exija toda responsabilidad sin recurrir a las medidas habituales de reconciliación, que siempre tienen un sesgo a favor de la parte más fuerte a costas de los derechos de la parte más débil.

- Investigaciones urgentes, imparciales por parte del ministerio público respecto de esta violencia sectaria. Las conclusiones de estas investigaciones deberán hacerse públicas, y se le deberá brindar una adecuada protección a los testigos de dichos delitos. La fiscalía de la nación debe exigir una investigación inmediata para determinar qué llevó a que no se brindara una inadecuada protección a los cristianos, sus propiedades y sus lugares de culto, ya sea por los efectivos del ejército como por las fuerzas policíacas, y se deberán tomar las medidas necesarias para exigirle responsabilidad a los culpables de estas acciones.

ORGANIZACIONES SIGNATARIAS:

- Instituto del Cairo para Estudios sobre Derechos Humanos (Cairo Institute for Human Rights Studies)

- Iniciativa Egipcia a Favor de los Derechos Personales (Egyptian Initiative for Personal Rights)

- Instituto Andaluz de Estudios sobre la Tolerancia y Contra la Violencia ( Andalus Institute for Tolerance and Anti-Violence Studies)

- Adecuadas Técnicas de Comunicación para el Desarrollo (Appropriate Communications Techniques for Developments (ACT)

- Red Árabe por la Información sobre Derechos Humanos (Arab Network for Human Rights Information)

- Organización por una Reforma Penal Árabe (Arab Penal Reform Organization)

- Asociación por la Libertad de Pensamiento y de Palabra (Association for Freedom of Thought and Expression)

- Centro para la Ayuda Legal a las Mujeres Egipcias (Center for Egyptian Women’s Legal Aid)

- Asociación Egipcia para el Incremento de la Participación Comunitaria (Egyptian Association for Community Participation Enhancement)

- Fundación Egipcia para la Mejoría de las Condiciones de la Infancia (Egyptian foundation for Advancement of the Childhood Conditions)

- Egipcios contra la Discriminación Religiosa (Egyptians against Religious Discrimination)

- Grupo de Ayuda Legal para los Derechos Humanos (Group for Human Rights Legal Assistance)

- Centro Habi por los Derechos Ambientales (Habi Center for Environmental Rights)

- Centro Terrreno por los Derechos Humanos (Land Center For Human Rights)

- Nazra por los Estudios Feministas (Nazra for Feminist Studies)

- La Asociación de Derechos Humanas para Brindar Asistencia a los Prisioneros (The Human Rights Association for the Assistance of the Prisoners)

Ver en línea : http://www.cihrs.org/?p=7041&lang=en

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