Grupos a favor de los derechos exigen la renuncia del ministro del interior, piden a la Hermandad Musulmana que se abstenga de la violencia y a que entregue a los que tengan algún tipo de responsabilidad

Lunes 29 de julio de 2013

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Fuente: CIHRS.

Fecha: 29 de julio de 2013.

Palabras claves: Egipto, Hermandad Musulmana, Violencia.

Las organizaciones abajo firmantes se sienten profundamente alarmadas por la masacre que se produjo en la Nasr Road en el Cairo al amanecer del sábado, 27 de julio, después que fuerzas de la policía atacaron a los manifestantes que respaldaban a la Hermandad Musulmana. . El ataque dejó un saldo de 80 muertos según los informes oficiales, mientras que la Hermandad calcula las bajas en 120 personas. Otros nueve ciudadanos resultaron muertos en enfrentamientos en la Estación Raml cerca de la Mezquita al-Qaid Ibrahim en Alejandría y seguidores de la Hermandad Musulmana se encuentran detenidos y son torturados dentro de la mezquita.

Las circunstancias políticas de la masacre son bien conocidas, pero el denominador común entre éste y otros incidentes similares es la falta de responsabilidad verdadera para los perpetradores de pasados asesinatos y torturas. El actual ministro del interior es el mismo ministro que fue designado durante el mandato de la Hermandad y que fuera responsable de las masacres en Port Said y en Suez en enero que dejaran un saldo de 50 personas fallecidas. En lugar de haber sido acusado y de ser enjuiciado por este crimen, él y sus hombres recibieron elogios al siguiente día en un discurso oficial pronunciado por el depuesto Presidente Mohamed Morsi, de la Hermandad Musulmana. Posteriormente fue recompensado otra vez al mantenérsele en su cargo por el actual presidente interino.

El uso recurrente de la violencia excesiva, letal por parte de las fuerzas egipcias de seguridad cuando se enfrentan a protestas políticas no solo exacerbará los males políticos que llevaron a la sociedad egipcia a rebelarse contra las políticas de Mubarak, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF), y la Hermandad Musulmana. Según los Principios Básicos sobre el Uso de la Fuerza y de las Armas de Fuego por parte de los Agentes de la Policía, los agentes de la policía podrán utilizar armas de fuego solamente contra otras personas en caso de autodefensa o en defensa de otros ante una amenaza inminente de muerte o de daño serio, para evitar un delito que representa una seria amenaza contra la vida o para proceder al arresto de una persona que constituya una seria amenaza y que ofrezca resistencia a la autoridad o para evitar que esta persona escape, y solo cuando métodos menos violentos hayan resultado insuficientes para alcanzar estas metas. En general, las armas de fuego letales no se deben utilizar intencionalmente salvo cuando se inevitable para proteger la vida (principio 9). El ministro del interior no ha cumplido con estas normas.

Bajo el gobierno del Presidente Morsy, dirigentes, miembros y seguidores de la Hermandad Musulmana participaron en actos de tortura en una mezquita y cerca de los muros del palacio presidencial Ittihadiya, y asesinaron y asaltaron a manifestantes pacíficos, artistas, personal de los medios de comunicación y trabajadores por los derechos. También mantuvieron bajo asedio al Tribunal Constitucional Supremo para evitar que los jueces pudieran trabajar por espacio de un mes, y se sospecha que hayan asesinado a varios jóvenes activistas opositores. No se le ha pedido cuentas a nadie por estos asesinatos, ni bajo el gobierno de Morsy ni bajo el actual presidente interino, y lo cierto es, que la Hermandad Musulmana ha continuado cometiendo esos crímenes después de su salida del poder. Un prominente líder de la Hermandad llegó a proferir una amenaza pública donde dijo que la actividad terrorista solo se terminaría en el Sinai cuando el Presidente Morsy fuera nuevamente instaurado en el poder, una admisión sin precedente de que la Hermandad Musulmana no ha renunciado definitivamente a la violencia como medio de alcanzar sus objetivos políticos. También esto resulta consecuente con la práctica de la violencia política, de la que la Hermandad no renegó incluso cuando estaba en el poder.

Las organizaciones abajo firmantes temen que el sistema de justicia en Egipto siga siendo incapaz de asegurar la justicia para la sociedad y para las víctimas debido a la falta de voluntad para hacerlo, tal como se ha visto primero bajo el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas y después bajo la Hermandad. El superficial enfoque del estado a la masacre en Republican Guards Club el 8 de julio de 2013 arroja duddas acerca de la capacidad del estado para conceder un trato responsable a las últimas masacres y para enjuiciar a los responsables. Por lo tanto, estas últimas masacres se suman a una larga serie de asesinatos que están documentados por los grupos de derechos desde los levantamientos de enero de 2011, incluido durante los propios levantamientos y los asesinatos que se produjeron en Maspero, en la Calle Mohammed Mahmoud en 2011 y 2012, en Port Saidi en 2012 y 2013, frente al edificio del Gabinete, en el Palacio Presidencial Ittihadiyya y en Muqattam.

De continuar esta violenta polarización política en medio de una constante ausencia de voluntad política para alcanzar la justicia – que trae como resultado la incapacidad del sistema de justicia – los egipcios solo podrán esperar un futuro de masacre que cobre nuevas víctimas.

Por lo tanto, los grupos abajo firmantes exigen lo siguiente:

- Se debe deponer al ministro de interior y se le deberá exigir responsabilidad por sus acciones. Durante su mandato, sus subordinados han cometido dos masacres: una en Port Said en enero de 2013 y otra contra los manifestantes en la Nasr Road hace dos días. La responsabilidad del ministro no se ve mitigada porque algunos manifestantes hayan disparado primero contra la policía o los residentes locales o porque hayan interrumpido el tránsito a través de carreteras importantes o hayan creado barreras de cemento para obstruir el tránsito. .

- Los miembros y líderes de la Hermandad Musulmana que rechazan la violencia política y las acciones que inciten al odio religioso o sectario deberán realizar acciones para persuadir a sus colegas y líderes a que renuncien a estos métodos y a que entreguen a las autoridades a los que se hayan involucrado en acciones violentas durante actividades políticas.

- Se deberá facilitar el papel de las organizaciones de derechos humanos en acciones que pongan al desnudo y que documenten los hechos relativos a las recientes masacres.

Organizaciones firmantes

1. Cairo Institute for Human Rights Studies (Instituo del Cairo para Estudios sobre Derechos Humanos)

2. Arab Penal Reform Organization (Organización Árabe para la Reforma Penal)

3. Arabic Network for Human Rights Information (Red Árabe por la Información sobre Derechos Humanos)

4. Center for Egyptian Women’s Legal Aid (Centro para la Ayuda Legal a la Mujer Egipcia)

5. Egyptian Initiative for Personal Rights (Iniciativa Egipcia en pro de los Derechos Personales)

6. Group for Human Rights Legal Assistance (Grupo por la Asistencia Legal a los Derechos Humanos)

7. Human Rights Association for the Assistance of Prisoners (Asociación de Derechos Humanos por la Asistencia a los Prisoneros)

8. Land Center for Human Rights (Centro por los Derechos Humanos)

9. The Federation of NGOs Against Violence Against Women (La Federación de las ONGs contra la Violencia en contra de la Mujer)

10. Association for Freedom of Thought and Expression (Asociación por la Libertad de Pensamiento y de Palabra)

Ver en línea : http://www.cihrs.org/?p=7021&lang=en

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