Nepal: Se le insufla nueva vida a las otrora niñas esclavas

Martes 8 de octubre de 2013

Todas las versiones de este artículo: [English] [Español]

Fecha: 3 de octubre.

Tipo: Noticias.

Fuente: IRIN.

Palabras claves: Nepal, esclavitud, trabajo esclavo.

Distrito de Dang, 3 de octubre de 2013 (IRIN) – El bienestar de las 117 muchachas jóvenes Tharu que se encuentran en el hostal del gobierno Lawajuni Girls’ Hostel en la lejana aldea de Narti en el Distrito Dang, a casi unos 600kms al suroeste de la capital nepalesa, Katmandú, es responsabilidad de la directora del hostal Brija Chaudhary, de 25 años de edad. Se trata de un grupo de antiguas ‘Kamalaris’, rescatadas del sistema de trabajo esclavo que aún persiste en muchos hogares de clase media y clase alta.

“Ellas poseen una historia de experiencias traumáticas debido a la explotación que han sufrido desde edades tempranas,” manifestó Chaudhary, de la Fundación de la Juventud de Nepal (NYF), una organización no-gubernamental que trabaja para brindarle apoyo a estas muchachas.

Las antiguas Kamalaris por lo general son niñas y adolescentes de la comunidad Tharu, uno de los grupos indígenas más marginales de Nepal. La mayoría proviene de cinco distritos - Dang, Bardiya, Banke, Kanchanpur y Kailali – en las regiones del medio-oeste y del lejano oeste de Nepal.

El sistema Kamalari, oficialmente abolido por el gobierno en julio de 2013, era una forma extrema de trabajo, abuso y explotación infantil por parte de los dueños, quienes prometían ponerlos en buenas escuelas a cambio de su trabajo gratuito, según el Freed Kamaiya Development Forum (FKDF), una organización no-gubernamental local en Dang.

“Todas terminamos siendo explotadas, abusadas e incapaces de asistir a la escuela… (debido a ) que se trabaja 17 horas al día”, expresó Manjita Chaudhary, presidenta de FKDF y una antigua Kamalari. Muchas personas en el grupo étnico Tharu llevan el apellido Chaudhary.

Empoderamiento y no penitencia

Durante el último decenio, 12,000 niñas y mujeres Tharu – dentro de un rango de edad que oscila entre 12 y 25 anos - han sido rescatadas por varios grupos de activistas. Según NYF y FKDF todavía existen unas 500 en labores de servidumbre y se espera que muy pronto se les pueda rescatar, una vez que se confirme su paradero.

Man Bahadur Chettri, al frente del programa Indentured Daughters del NYF. Considera que el 80 por ciento de las antiguas Kamalaris han soportado diversas formas de abuso, incluso el hostigamiento sexual, la violación, la violencia física y la tortura mental.

Pero la acción de rescatar a estas niñas y reunirlas con sus familias no constituye la solución total, y se les debe empoderar mediante el acceso a una educación gratuita y la capacitación técnica. “Están determinadas a dejar atrás su trauma mediante un trabajo arduo para poder sostenerse firmemente sobre sus propios pies,” expresó Chettri en la ciudad meridional de Nepalganj, a unos 600km al suroeste de la capital.

Según el criterio de FKDF, unas 8,000 muchachas estudian en 1,100 escuelas secundarias y preuniversitarias, 36 están alcanzado su grado de bachiller y unas 2,000 que abandonaron los estudios asisten ahora a cursos de formación vocacional sobre tecnología de la agricultura, enfermería, ingeniería y manufactura de prendas de vestir.

Auto dependencia.

El gobierno ha recibido Fuertes críticas de parte de activistas y antiguas muchachas Kamalari por no haber brindado un adecuado apoyo para su bienestar. Según FKDF el gobierno asigna muy poco dinero para las becas – unos escasos $100 para los estudios de post grado, $60 para la educación de pre universitario (grados 11 y 12) y $20 por año para la educación secundaria (grados del 7 al 10).

Upendra Adhikary, vocera del Ministerio para la Mujer, los Niños y el Bienestar Social de Nepal, manifestó “Estamos asignando 3 millones de rupias (aproximadamente unos $US 30 000 dólares) por año.” Pero tanto los activistas como las antiguas Kamalaris expresaron que la cantidad no alcanza para ayudar en sus esfuerzos de empoderamiento.

En los cinco distritos, las antiguas Kamalaris han formado cooperativas para ayudar a brindar préstamos a bajo interés para ayudar a la generación de ingresos. En la actualidad existen 32 cooperativas con una cifra de 1,200 miembros. “Muchos [de los prestatarios] han iniciado tiendas de teléfonos celulares, mercados… tiendas de ropa y otros pequeños negocios,” expresó Geeta Chaudhary, presidenta de la cooperativa más grande, Lawajuni.

“Tenemos que acometer nuestra propia iniciativa para crearnos nuestro propio futuro, “dijo Laxmi Chaudhary, 24, una granjera en la remota aldea de Sisinaya. Hace dos años, ella recibió un préstamo por $600 de la Cooperativa Lawajuni para cosechar arroz y vegetales y comenzó a asistir a la escuela. Este año ella generó $5,000 y ya terminó de pagar su préstamo.

Otra antigua Kamalari, Kamla Chaudhary, de 22 años, recibió un préstamo por $1,000 para abrir un taller de reparaciones de motocicletas y en la actualidad gana cerca de $4,000 al año. “Ya he reparado cerca de 1,000 motocicletas en un año y he vendido mucho material. El negocio marcha bien,” le dijo Chaudhary a IRIN. Ella es solo una del grupo de mujeres mecánicas de motores en el país.

“Ellas tienen prisa por alcanzar el éxito y demostrar su valía,” manifestó la entrenadora de habilidades en la confección de prendas de vestir Bir Bahadur Chaudhary en el centro de formación Lawajuni en Nepalgunj. “Esta es la forma que ellas tienen de regresar a la sociedad que las explotó.” Unas 50 antiguas muchachas Kamalari recibirán entrenamiento en la confección de prendas de vestir y ya se han asegurado plazas en las fábricas en Katmandú, donde pueden llegar a ganar buenos salarios y disfrutar de buenos beneficios.

“Podemos incluso iniciar nuestro propio negocio,” dijo Faguni Tharu, de 23 años de edad, capacitadora en el centro de formación Lawajuni. “No he olvidado mi pasado, pero esto no me impedirá que marche hacia adelante.”

Ver en línea : Nepal: Se le insufla nueva vida a las otrora niñas esclavas

Tejiendo Redes.
C/ Hermanos García Noblejas, 41, 8º. 28037 - MADRID.
Tlf: 91 4084112 Fax: 91 408 70 47. Email: comunicacion@fidc.gloobal.net

SPIP |