Filipinas: Acuerdo marco, nuevo paradigma, iguales operaciones

Viernes 6 de septiembre de 2013

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Fecha: 5 de septiembre de 2013.

Tipo: noticias.

Fuente: Bulatlat (Marya Salamat, autor).

Palabras claves: estrategia estadounidense para Asia, Relaciones EEUU-Filipinas, tropas militares.

“Decisiones estratégicas bien realizadas hoy ayudarán a asegurar que continúe esta superioridad militar estadounidense en el futuro” – Secretario de Defensa Estadounidense, Chuck Hagel.

Manila – Cuando el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Chuck Hagel, visitó Filipinas el pasado viernes 30 de agosto – la última escala en su recorrido por cuatro naciones del sudeste asiático- informó acerca de la visita inmediata del Presidente estadounidense Barack Obama a realizarse en octubre, pero no abundó en detalles. Lo principal en la visita de Hagel fue la reunión de la ASEAN donde se entrevistó con los ministros de defensa de países del sudeste asiático.

La visita de Hagel a Filipinas la semana pasada se produce una semana después del inicio oficial de la “negociación” entre paneles de funcionarios de defensa y de relaciones exteriores de Estados Unidos y de Filipinas para alcanzar un acuerdo marco que permita la prolongada presencia de efectivos estadunidenses en Filipinas. La negociación oficial se inició a mediados de agosto del presente año, pero ya para febrero de 2012, el Secretario de Relaciones Exteriores Ramón del Rosario había admitido que se estaban celebrando conversaciones respecto a una extensión de la presencia militar estadounidense en Filipinas. Esto encaja con el rebalanceo realizado por el gobierno estadounidense del 60 por ciento de sus fuerzas militares hacia la región del Asía y del Pacífico.

Con programada visita del presidente estadounidense en octubre, existe la posibilidad de que el acuerdo marco está listo para su firma en ese momento. Aunque todavía se encuentra en la fase de negociación, dicho acuerdo marco está enfrentando ya protestas y condenas por considerarlo inconstitucional y una violación de la soberanía filipina. Los detalles sobre el propuesto acuerdo marco están ocultos pero algunos elementos de su contenido se han filtrado por los pronunciamientos formulados por las autoridades Filipinas e incluso por algunos funcionarios estadounidenses tales como Hagel. La visita de Hagel recibió la bienvenida de una marcha de protesta en áreas cercanas a la embajada estadounidense en Manila por grupos patrióticos de Filipinas encabezada por Bagong Alyansang Makabayan (Bayan). La segunda “pata’ de la negociación para el acuerdo marco respecto al incremento de la presencia militar estadounidense en Filipinas comenzó el jueves de esta semana en el Pentágono en Washington D.C., lo que avivó la llama de las aprensiones de los patriotas filipinos.

“Sobre la base de los indicios, de lo que se trata no es de negociaciones sino de que los funcionarios Filipinos están recibiendo instrucciones de los funcionarios de defensa estadounidenses sobre lo que estos desean y cómo explicar todo esto al preocupado pueblo filipino”, expresó el Represente por el Bayan Muna, Neri Colmenares.

El representante del Bayan Muna, Carlos Zarate comentó que los negociadores estadounidenses y filipinos están avasallando la negociación, especialmente debido a que la atención en Filipinas está dirigida, actualmente a una política de adjudicación de contratas estatales que benefician a la zona del que las concede y al escamoteo de los fondos públicos.

Acuerdos militares sobre base bajo un “nuevo modelo”

El Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Chuck Hagel, expresó durante su visita que “Los Estados Unidos no busca bases militares permanentes en Filipinas. Esto representaría un regreso a la mentalidad obsoleta de Guerra Fría.”

Durante la etapa de Guerra Fría, Estados Unidos y otros países capitalistas adelantados involucraron a los estados socialistas en una carrera armamentista y en una competencia para expandir las esferas de influencia por todo el mundo. Por lo tanto, Estados Unidos mantuvo bases militares diseminadas por todo el globo terráqueo.

Sin embargo ya todas ellas están “fuera de moda”. Las principales políticas comunistas en estados tales como Rusia y China han sido revertidas desde el decenio de 1980 cuando estos países comenzaron a aplicar “reformas económicas “neoliberales. La puesta en práctica de “reformas de mercado” capitalistas en los antiguos países socialistas y la adopción de políticas de liberalización, desregulación y privatización en casi todos los países del mundo señaló el fin de la Guerra Fría. Con esto se produjo el “amanecer” de un nuevo orden mundial, que los grupos progresistas describen como “la globalización imperialista”

La globalización, algo agresivamente impulsado por los Estados Unidos y otros países capitalistas, significa la institucionalización de políticas de económicas de “mercado libre” o políticas neoliberales. Se traduce en la desregulación de los sectores industriales, de servicio y financieros, la liberalización de las importaciones y las inversiones y la privatización de los servicios gubernamentales.

Ante una Guerra Fría actualmente “passé”, Estados Unidos ha convertido su retórica belicista y sus fuerzas militares contra los “estados rojos”, el “eje del mal” y posteriormente “los estados terroristas”, que están formados por países que se resisten a la globalización. En Filipinas, tanto los gobiernos estadounidenses como filipinos consideran a todos los grupos armadas revolucionarios encabezados por el partido comunista de Filipinas y su brazo armado el New Peoples Army y otros grupos progresistas que protestan contra las políticas neoliberales, como “terroristas”.

Ante el actual intento estadounidense de introducirse en la región del Asia y el Pacífico, se nos presentan a China y a Corea del Norte como estados terroristas para justificar la intención estadounidense de cambiar el despliegue de sus fuerzas hacia la región del Asia y el Pacífico. También esto se hace para justificar la continuada proyección de la hegemonía militar estadounidense en la región y por todo el mundo.

Con un costo menor

Incluso en medio de una recesión y unos recortes presupuestarios que están a punto de producirse en los gastos de defensa estadounidenses, Estados Unidos sigue siendo todavía la potencia militar más grande en el mundo. Hagel le dijo a las tropas estadounidenses destacadas en Hawái, poco antes de salir para su gira por cuatro naciones en el Sudeste Asiático que concluyó en Filipinas este fin de semana pasado, “A pesar de estos recortes – y éstos van a ser serios, y quizás sean incluso mayores - sin lugar a dudas Estados Unidos cuenta con la capacidad militar más significativa en el mundo.”

Y justo en medio de estos recortes presupuestarios en el ejército estadounidense – que serán puestos en prácticas en los próximos diez años - es que Estados Unidos desea el rebalanceo de sus efectivos en la zona de Asia y el Pacífico en su intento por mantener su hegemonía militar a la vez que arrincona el comercio y la inversión en la región que agrupa más de la mitad de la población mundial.

A pesar de los recortes, Hagel se sintió confiado en sus perspectivas. “Cuando se mira el balance aquí, seremos la mejor, más capaz, mayor fuerza militar en el mundo durante mucho tiempo”, dijo Hagel el 22 de agosto antes un grupo de marines estadounidenses, en una declaración que aparece en el sitio web del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

“Las decisiones estratégicas que se tomen hoy ayudarán a asegurar que esto se extienda en el futuro”, añadió Hagel.

Sobre la base de sus experiencias pasadas y los planes actuales, sus “decisiones estratégicas” han perseguido principalmente una fuerza militar “pequeña pero mortífera.”. Sus efectivos regulares de combate se basan en soldados con varias habilidades, fuertemente entrenados que pertenecen a unidades de las Fuerzas Especiales, que trabajan con “fuerzas sustitutas” de los países anfitriones que lo deseen tales como Filipinas y sus fuerzas armadas, de ahí, los frecuentes ejercicios militares conjuntos de “inter operacionalidad”.

Varios informes han puesto al descubierto que el ejército estadounidense también suplementa sus fuerzas de combate con mercenarios suministrados por contratistas privados de defensa tales como el infame contratista de seguridad Blackwater Worldwide. Estos contratistas privados de seguridad desempeñan funciones que anteriormente hacían las fuerzas regulares estadounidenses tales como el mantenimiento, construcción, apoyo logístico, mantenimiento del campamento, etc. Fuentes independientes aseguran que además de estas funciones auxiliares, las fuerzas armadas estadounidenses logran que estos contratistas privados de seguridad se encarguen de su “trabajo sucio” tales como los secuestros, tortura y asesinatos de supuestos terroristas, y de aterrorizar y reprimir las comunidades y pueblos que los desafíen.

Incluso, a pesar de los recortes presupuestarios, Estados Unidos no abandonará su ventaja en la tecnología militar. “Vamos a cambiar tamaño por capacidad de alto nivel,” se le ha escuchado decir tanto a Hagel como a otros funcionarios estadounidenses de defensa.

Sus esfuerzos actuales por expandir su presencia militar en Filipinas, mediante un acuerdo de bases militares en virtud de “un nuevo modelo”, encaja dentro de su proyección post Guerra Fría de poderío militar estadounidense pequeño pero mortífero. Sobre la base de los planteamientos formulados por Hagel, Estados Unidos le va a conceder prioridad a la posibilidad por encima de la capacidad. Hagel expresó este mes, al compartir las conclusiones de la Revisión de Defensa Estadounidense el pasado mes de marzo, que los recortes en el presupuesto de defensa por el Congreso estadounidense traería como resultado en un “intercambio básico” entre capacidad – el número de brigadas del ejército, barcos de la marina, escuadrones de la fuerza aérea y batallones de marines - y la posibilidad (la habilidad para modernizar los armamentos, mantener la ventaja tecnológica del ejército estadounidense, asegurar una capacidad combativa y una rápida respuesta, y la capacidad de enfrascarse en varios teatros de guerra.)

El “Acuerdo Marco para una Creciente Presencia Rotativa” que se concina entre las autoridades estadounidenses y Filipinas se está conformando dentro de este contexto. Incluso sin tener el antiguo acuerdo para las bases, los efectivos estadounidenses están acantonados y operan en el país pero sobre la base de lo que ellos denominan “rotatoria” o de “visita”.

Cuando los paneles negociadores estadounidenses y filipinos concluyan sus trabajos, es probable que presenten un acuerdo donde se permita incrementar la frecuencia de las “visitas” de las tropas estadounidenses, de sus barcos de Guerra, de sus submarinos, sus aviones de combate, la creciente frecuencia de los ejercicios conjuntos “de inter operacionalidad”, un mayor acceso a los puertos, a las pistas de aterrizaje, a las instalaciones militares, al almacenaje de armas y de equipos en el país, y al despliegue de radares y drones para fines de vigilancia. Todo esto cae dentro de la actual confianza de las Fuerzas Armadas estadounidenses de mantener “bases operativas en la delantera”, en lugar de costosas instalaciones militares permanentes, y el entrenamiento y el desarrollo de una capacidad “inter-operacional_ en lugar de desplegar un gran número de efectivos a todo lo largo de la región de Asia y el Pacífico. (http://bulatlat.com)

Fuentes:

- Naomi Klein, “The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism,” Knopf Canada, 2007

- Dr. Edberto Villegas, et al., “Unmasking the War on Terror: US Imperialist Hegemony and Crisis,” Center for Anti-Imperialist Studies (CAIS), Quezon City, 2002

- Anna Rich, “US Exports Arms to the World,” Resist Newsletter, USA

- “U.S. Military Will Remain Strong Despite Budget Cuts, Hagel Tells Hawaii Marines,” US Department of Defense Press Release, Agosto 22, 2013

- “Pentagon chief vows US focus on Asia as Syria looms,” Agencia France Presse, Agosto 28, 2013

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